domingo, 24 de octubre de 2010

Mamá, ¿Me compras un huevo Kinder?

                       (Obligado leer la entrada con el videoclip de abajo)
                    
      Vaya sorpresa, seguro que muchos hemos abierto un kinder sorpresa en más de una ocasión emocionados e impacientes por ver que hay en su interior para poder montarlo y crear a partir de él, y no es para menos, un niño es capaz de hacer de algo muy pequeño un mundo muy grande y estrafalario, y hacerlo solo suyo. Por eso esta entrada va dedicada a nuestra más tierna infancia que tantas experiencias nuevas y asombrosas trajo con su etapa y que muchos recordaremos aunque sea en pequeñas pero entrañables dosis.

     ¿Por qué los días parecían tan largos si sólo tienen 24 horas? Cuando eres pequeño solo 24 horas no te bastan cómo para cansarte. Niño, de mirada inocente, ingenuo pero muy inteligente a la vez, deja que el mundo se descubra a su alrededor, y le fascina. Por qué de niños somos mini McGivers que con un clip y una goma podemos hacer auténticas maravillas y entretenernos horas y horas. En cierto modo, Peter Pan tenía grandes razones para volver a Nunca Jamás, siempre es bueno guardar ese pedazo de mentalidad e imaginación infantil, incluso cúando crecemos nos hace tener una visión mucho más natural del mundo.



3 comentarios:

Adriano dijo...

Qué buenos estaban, y siguen estando los huevos Kinder... saben a infancia. Como sus regalos y como los juguetes del McDonald. Lo fácil que era entretenerse antes y lo que a veces nos cuesta ahora...

For The Sun dijo...

Ay, qué nostalgia. "Papá, quiero un huevo kinder, cómprame un huevo kinder, lo quiero, lo quiero..." y así horas y horas, como las bolas de las máquinas expendedoras y como cada día cuando eres pequeño: sorpresa tras sorpresa.

Por cierto, la canción im-pres-cin-di-ble.

Noelia dijo...

Quien fuera peque otra vez! jejje aunk tendriams k volver a mpezar a studiar y eso... mejor no XD

Publicar un comentario